miércoles, diciembre 07, 2005

La misma vision: distintos lenguajes ?

Yasumasa Morimura. Portrait (Van Gogh), 1985
Fotografía en color, 120 x 100 cm.
Colección Ikkan Sanada, NY


En lo que llevo de mis 26 años de vida, creo que jamás había visto tanta euforia por la fotografía. Claro que este fervor no viene sino a través de la mano de la cámara digital. Y es justamente de la mano de la cámara digital, que creo percibir cierta compulsión por captar imágenes: no importa el "qué" ni el "cómo", pareciera ser que todo queda reducido a pulsar el obturador como si se tratase de enloquecidos turistas en sus primeras vacaciones tratando de documentarlo absolutamente todo. En este contexto, yo mismo a veces -y no pocas veces- me encuentro tomando fotografías digitales sin mucho sentido, cosa que no me ocurre con una cámara analógica. Soy conciente de que no todo el mundo persigue lo mismo ni que tampoco todas las personas que poseen una cámara tienen la intención de crear arte con ella sino simplemente congelar momentos del día a día. También sé que la herramienta en sí no condiciona (o no debería condicionar) el resultado final, en el sentido de que "la música del cuadro" es independiente a ello, como mencionas en uno de tus posts. Pero creo de alguna forma este nuevo soporte -el sensor digital- altera o influye en gran medida en la percepción de la fotografía por parte del que la toma: no existe ya esa necesidad de previsualizar mentalmente la foto antes de hacer la toma, o creo que la suprime en gran parte. Del mismo modo, existe una gratificación instantánea al poder visualizar la foto al instante, algo realmente interesante pero que también puede ser un arma de doble filo, sobre todo para aquellas personas que como yo, llevamos relativamente poco tiempo en el desarrollo y aprendizaje de la fotografía. Quizás para alguien como vos que se inició en esto hace ya años y que aprendió a plasmar sus visiones a partir de la película y el papel porque era lo único que existía en ese entonces, estos temas carezcan de sentido... o no. Sin intenciones de generar algún debate del tipo "analógico vs. digital" ni de entrar en confrontaciones entre un medio y otro, ¿qué piensas de todo este asunto?

Chinaski,
Katarsis Blogzine, Buenos Aires.

Creo que desde la aparición de la camara digital popular, como sucediera cuando irrumpe Kodak con la cámara Brownie en 1888, la democratización de la realización de imagenes es compulsiva y en muchísimos casos terapeutica y argumentada, como siempre, por la necesidad del testimonio visual ante la incompleta o torpe descripción a través de la palabra - el lenguaje hablado -. No todos somos "narradores", sin embargo todos sabemos apretar un botón.

Seguramente, el estilo de vida digital ha profundizado enormemente en las sociedades avanzadas. Hablamos de "soportes", de "archivos", de "sistemas" caracterizados por su fácil disponibilidad, su inmediatez, su portabilidad, su peso... Sin embargo, empleamos Internet para contemplar un cuadro de Caravaggio, un reproductor de MP3 para escuchar a Charly Parker o una camara digital para "capturar" la Sagrada Familia de Gaudí, por citar tres ejemplos. Los temas no cambian, solo han cambiado el modo de percibirlos. El término CAPTURA, en el ámbito fotográfico, se refiere al acto de digitalizar una imagen de la realidad. Los propósitos pueden ser diversos, pero, como en otras formas de expresión, existen distintos lenguajes y la necesidad, o no, de crear historias con lo que hacemos. Es decir, la fotografía digital es un medio como lo es la fotografía analógica, con una distinción clara en cuanto a sus caracteristicas a la hora de realizar una imagen y los costes de producción, pero esto solo son aspectos obvios. Lo que nos lleva a percibir las cosas de otro modo es el lenguaje que puedas utilizar, lo que puedas estar contando. No es, como vemos, una confrontación entre analógico vs Digital, sino de -facilidad de uso- frente a -complejidad del lenguaje-, es decir, tan solo es cuestionable el posicionamiento como "hacedor de imagenes" : es decir, tus propósitos condicionan tus resultados. Si tienes cosas que contar, ganas de expresarte, con una camara es más sencillo que con el lenguaje, de manera que para contar lo mismo es indistinto el medio que utilices. Aunque en la práctica puedan establecerse distintas preferencias según el "narrador". Tu "captura" de atenciones se basará en lo que estés contando. La calidad o la naturaleza del medio empleado pueden ser secundarias. Los medios pueden ser mas o menos vulgares, como son el tipo de imágenes que vemos, como lo son los distintos lenguajes que empleamos.

En el ámbito del lenguaje fotográfico evolucionado encontramos que ambos medios son igual de válidos y se emplea uno u otro, o ambos, según los propositos de la producción, incluyendo, por supuesto, la auto-producción y la generación de imágenes digitales directas sin "captura" en cámara. La ventaja que podemos tener quienes exprimimos lo que pudimos la fotografía tradicional es precisamente la percepcion en la belleza del lenguaje clásico y la dimensión físico-química de la fotografía. En nuestra sociedad no hay tiempo para casi nada, ni empezamos a disfrutar de un momento cuando estamos pensando en qué hacer al siguiente. De manera que quien se mete al laboratorio B&N para realizar una serie de 30 copias 40x40 rodeado de químicos, o es un loco, un snob o un artista ( o los tres a la vez ). Por otra parte, la inmediatez produce tambien insatisfacción y despropósitos. Poder hacer 1000 "capturas" en una tarjeta de 1 Giga es en ocasiones vital y en otras un exceso de una simpleza extraordinaria. Por citar recientes trabajos, un ejemplo claro de necesidad digital fue la serie que realicé "capturando" imagenes del televisor en un hotel de Tokio. Por otra parte: un ejemplo claro de necesidad analógica fue la serie Las Miradas Perdidas: retrato en blanco y negro.

En una dimensión menos tangible, el placer de realizar una fotografia no debe sustituir al placer de vivir por completo ese momento. Es decir, antes es necesario mirar y percibir, y después, si cabe, "capturar". Además creo que debe ser un acto fotográfico convencional/automático para quien lo realiza. Por citar a los clásicos, para Diane Arbus la imagen final era el premio tras emocionarse con los momentos junto a sus "modelos" , momentos creados por el deseo de fotografiar: una experiencia de vida. Ella cargaba con varias cámaras, entre ellas una voluminosa y pesada Speed Graphic. Seguramente, si hubiese vivido en nuestros dias sus años de mayor producción hubiese cargado también con una cámara digital.

Antonio Alay. Madrid Dic. 2005